sábado, 18 de agosto de 2012

jueves, 9 de agosto de 2012

Un día menos.

     Día sí, día también, me siento frente a esta pantalla a soltar unas frases sin sentido. Frases siempre dedicadas a ella, mi chica, mi sueño. 
     Paseo por mi memoria, buscando recuerdos perdidos en mi mente. En ellos le veo. Le veo conmigo, le veo cuando paseaba conmigo por la calle de la mano, le veo cuando nos sentábamos en el sofá plácidamente a ver la televisión mientras jugueteaba con su pelo, le veo cuando entraba en la habitación y me tiraba en la cama besándome, acariciándome y haciéndome suya cada vez que su aliento se posaba en mi nunca, le veo cuando me miraba y una sonrisa se dibujaba en su rostro viniendo hacia mí y besándome despacio.
     Y así pasa mi tiempo, imaginándote de nuevo conmigo. Pero cada vez falta menos para tenerle entre mis brazos y poder rodear su cintura con mis manos. Mientras tanto aquí mantengo la sonrisa a duras penas, fingiendo a veces estar bien cuando lo único que me apetece es llorar porque no le tengo. Pero tú, tú tienes que sonreír por mí. Tienes que hacerlo por las dos. Tu sonrisa puede ser maravillosa si es sincera. 
     Tú, sonríe princesa. 


lunes, 6 de agosto de 2012

Vacía.

     Sí, la palabra que mejor me define en estos momentos es esa. Vacía. Vacía por dentro, vacía por fuera. Vacía de caricias y de sueños. Vacía de besos e ilusiones. Vacía de recuerdos y sensaciones. ¿Sabéis por qué?
    El por qué es tan simple que asusta. Ella no está. Ella no está y siento que las cosas no van bien. Antes, cuando estaba con ella, cogía su mano y todos mis problemas se disipaban. Era algo mágico. Tan mágico como su sonrisa. Esa sonrisa que me volvía totalmente loca. ¿Sabéis lo que más me gustaba? Creo que era el momento en el que venía hacia mí, me decía 'te quiero' y me daba un beso convertido tras él en una sonrisa cálida y llena de felicidad. O quizás cuando salía de la ducha, con el pelo cayendo sobre su cara a darme un beso agarrándome de la cintura. Era perfecto. Cada segundo que pase junto a ella lo era. Podría pasarme la vida escribiendo momentos, momentos que para cualquiera no tienen importancia, pero que valoro al cien por cien. Sí, le echo de menos. Pero no es ninguna novedad.
     Y es por eso por lo que me siento tan vacía. Porque ella me llenaba por completo. En aquellos días no necesitaba más que su mano pegando a la mía para sonreír. Ahora para poder conseguirlo, debo de probar de mil maneras de las cuales no obtengo resultado alguno, más que el hecho de forzar mi mente a recordar instantes en lo que sonreí. Pero ya son risas embotelladas, risas que se quedaron en el momento.
     Vale que no sea la primera vez que siento estas mariposas, estas ganas de tener a alguien a mi lado. Pero si es la primera vez que veo un futuro entre las dos. Un futuro que podemos crear a nuestro aire, con nuestros pros y nuestros contras. Siendo felices, viviendo la una para la otra y compartiendo sonrisas, lágrimas y sentimientos.
    Porque no hay distancia que esté lejos.

miércoles, 11 de julio de 2012

Tú y yo.

     Deseo que estés aquí. Deseo que cuando abra los ojos al despertar, pueda ver tu rostro casi dormido pero despierto mirándome con una mueca sonriente en los ojos. Deseo ser yo la que aparezca por su espalda cada desayuno y le agarre despacito la cintura al compás de un "buenos días cielo". Colarme sigilosamente en la ducha para compartir el chorro de agua y caricias. Despedirnos a media mañana y hablar contigo en mi cabeza mientras me dirijo a la universidad. Llegar a casa y encontrar de comida una sonrisa y un plato lleno de besos. Pasar la tarde en el sofá, junto a ti, peleándonos por el mando y haciéndonos cosquillas. Cenar entre sonrisas. Te levanto suavemente de la silla y te tapo los ojos mientras te hago caminar hasta la habitación y, al destaparte la mirada, que encuentres toda la habitación llena de velas encendidas y besos silenciosos. Te das la vuelta, me besas despacio y la noche va haciendo que, poco a poco, esas velas se vayan apagando y consumiendo mientras tú y yo nos volvemos una misma persona....

viernes, 29 de junio de 2012

Vive.

¿Y quién sabe qué será de nosotros mañana? ¿Y quién sabe de sí mismo al despertar? ¿Y quién o qué domina nuestros destinos? Hoy puedo estar felizmente enamorada de la que creía la persona de mis sueños y mañana puede cruzarse por mi camino alguien que dé un vuelco a mi corazón. Decisiones que tomas en el momento, en ese preciso y concreto instante, parecen equívocas y disparatas cuando el amanecer se cuela por la ventana. Palabras que regalaste un ayer y hoy suenan como gritos en tu cabeza. Porque la vida es cambio, la vida te da razones y, a la vez, sinrazones. Te puede quitar las ganas de aventurarte a algo distinto y también despertar en ti un deseo indomable e inhumano de romper con todo. Por eso, creo que hay que exprimir cada segundo, cada oportunidad para sonreír y reír, sacarle el máximo jugo a la vida porque, ya se sabe, no saldremos vivos de ella.
Carpe diem.

domingo, 17 de junio de 2012

¿Sabéis?

Esta persona que aparece a mi lado se ha convertido, si no lo era ya, en una de las más importantes que pasean por mi día a día. No es de las únicas que me hace sonreír, pero sí es de las pocas que consigue una sonrisa constante en mi cara. 
Gracias.