viernes, 9 de septiembre de 2011

- ¿Qué te pasa? - Le dije mientras mi sonrisa se borraba por momentos.
- ¿De verdad no lo sabes? Llevaba tanto tiempo esperando este momento y al final... ¿Para qué?
Noté como su mirada caía a la vez que sus palabras me golpeaban el corazón y una lágrima descendía por aquella tez pálida hasta chocar contra la tierra mojada del campo donde tumbados se declaró. En esos momentos, sentí el impulso de besarle, besarle con tanta fuerza que mi marca quedara siempre en sus labios y que mi aliento invadiera su piel y sus sentidos. 

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